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Un Metro de Quejas

por Adrián Fernández-Romo G.

publicado en: La vida colapsada!

Recuerdo una visita que hice a Santiago por unos días con mi familia cuando tenía 13 años. Fuimos al MIM. Para llegar a él, nos fuimos en Metro, por la Línea 1 y la Línea 5. Qué lindos tiempos… las estaciones despejadas, poca gente en él… e incluso, te podías ir sentado en los vagones. El siempre llamado orgullo de la capital.

Seis años después vuelvo a encontrármelo. Y vaya que ha cambiado, por Dios. Desde el año pasado, debido a mis estudios universitarios, que he tenido que usarlo por todas las líneas y combinaciones. Y en verdad: es un caos.

Todo esto debido al Transantiago, al cual la gente le tomó miedo por la poca frecuencia que tenía en sus inicios, y quiso irse a la segura en el transporte bajo tierra. Es increíble ver cómo, los que antes eran espacios vacíos, ahora están sobrepoblados de personas. Aparte que en las mañanas ahí adentro hace un calor insoportable, peor aún en la tarde que viene adjunto con diversas fragancias laborales.

El otro día venía llegando un carro vacío a Los Héroes. De igual forma, toda la gente métale esfuerzo para entrar, dejando atrás a una anciana con bastón, que no pudo subir. Y más encima, un hombre gritó “¡No empujen!”, a lo que una joven le responde “Ridículo”. Ahí yo quedé impactado. ¿Cómo tanto? ¿Síndrome Santiaguino? ¿Dónde queda el respeto, el compartir el Metro cuadrado?

Con hechos como ese, me largo a pensar y saco mis conclusiones. Y es que, pese a que se han tomado medidas, el Metro esta lejos de ser lo cómodo que era antes. Porque por mucho ventilador, trenes extras, servicios expresos y extensiones de horario que pongan, hay algo que todavía falta para mejorarlo: que nosotros mismos sepamos usarlo. Que tú y yo, que sabemos que andar en metro no es un paraíso, pongamos un granito de arena para que sea algo mejor.

5 comentarios

13 Nov.2009
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5 comentarios

  • ¿Como hacerlo mejor? ¿Acaso debemos dejar de usarlo? No veo otra solución posible. Podemos ceder el asiento, podemos no empujar, pero no por eso dejaremos de irnos pegados como pegaloco a la puerta.

  • El problema del metro es simplemente un problema de precio, según creo yo.

    El Metro cuesta lo mismo qque andar en micro y te ofrece una mayor velocidad (aunque también suele ofrecer un sauna). Además, es gratis si es que ya hiciste bip! antes. Así, obviamente todo el mundo va a preferir andar en metro.

    Si nos vamos al pasado, para subirte al metro, tenías que pagar el pasaje independiente de si llegaste a pie o en micro, lo que significaba un desembolso de dinero. Hoy eso no pasa: andar en metro es casi gratis.

    Yo creo que si el metro fuera más caro que la micro (y si al llegar en micro igual te cobrara un porcentaje del pasaje del metro), la carga se balancearía entre micros y metro, y la terrible aglomeración de gente desaparecería.

    Ahora hay que ver si eso es lo que la gente quiere…

  • Te encuentro toda la razón con respecto a que nosotros debemos aprender a usarlo, creo que un medio de transporte que se utilice a un cuarto de su capacidad, es plata derrochada y energia mal gastada. Lujo que por estos tiempos no nos podemos dar. Es verdad que esa cosa es un sauna y que los ventiladores no sirven mucho en tiempos de verano. Pero tambien esta la parte en que nosotros pongamos un poco de nuestro lado para que las cosas funcionen. Ese mensaje tan significativo pero tan poco tomado en cuenta como es “Deje bajar antes de subir” es el que menos se respeta y uno de los más utiles, me ha pasado varias veces que he quedado casi atrapada entre la gente que como avalancha se sube en baquedano por “miedo” a no poder entrar y al final ellos pierden, porque los que quieren bajar no les dan espacio para que ellos entren, es todo un circulo vicioso. Tambien las personas que se quedan pegadas a las puertas (por la misma razón anterior, no los dejarán tomarse el tiempo de bajar una vez abiertas las puertas) y no dejan que otras personas puedan entrar al vagón…quedando espacios completamente libres al interior.
    Como soy gente de provincia llegué con otra “parada” y trato de que las cosas funcionen…cuando subo, casi que obligo a la gente a dejarme pasar más al centro del vagón, donde hay espacios libres, mejor para ellos y para mi claro está.
    En resumen, mientras no aprendamos a respetar las necesidades de los demás no podremos suplir las nuestras, bien clarito esta eso.
    Buena columna Adrian =)

  • Yo uso el metro hace mas de 10 años. Cuando iba al colegio (hace haarto tiempo ya), me encantaba irme sentado en el suelo en la L5, a pesar que existiesen muchos asientos vacíos. Era agradable, la gente podía ir muy tranquila en los vagones, e incluso una vez un tipo se subió con un ¿chello? a tocar.

    Creo que el temor a las frecuencias del Transantiago, lo gratuito del transbordo entre un servicio y otro, y el sentimiento que “se mueve siempre, ergo, no te retrasas” es lo que motiva a la gente a colapsar el servicio, pero con las mismas costumbres de la micro (el llenarla hasta ir colgando, el empujar, el concentrarse en las puertas, etc).

    Como usuario antiguo, me gustaría que bajara un poco la afluencia de gente para volver a los buenos tiempos de antaño; pero por otro lado, me gustaría que la gente aprendiera a usar el sistema de superficie, las micros, que a veces resulta casi tan rápido y un poco mas directo que el mismo metro. Despues de todo, el Transantiago es como un cuadro de Picasso, se vé desordenado, pero en el fondo igual se puede entender (aunque no es una obra maestra, lamentablemente).

    Saludos Adrian, buena columna!

  • También tengo esa nostalgia del metro anterior, es más, cuando niño para mí era una fantasía ir al Metro, y aún más se complementaba bajar en Estación Pajaritos para ir a Mundo Magico (me fuí en volá, cierto?).

    El hecho es que daba gusto viajar dentro de él, ahora es un caos, pero igual lo utilizas para llegar a la micro que necesitas tomar, al lugar de trabajo o de encuentro. En mi caso utilizo siempre el metro, pero nada más por simplista y apurado, ya que si vemos bien el mapa no es la única solución, también hay recorridos de micros, colectivos, etc.

    La solución no es echar a la gente y decirles que no usen el metro. Hay que inculcarle esa cultura a los santiaguinos, que ya el Metro no es lo mismo de antes y hay que aprender a convivir con eso desde hoy y desde siempre; debemos aprender a ser más respetuosos, en tomar las cosas con calma y todo lo demás.

    Solo recordemos el antiguo lema del Metro: “El metro te cuida, Cuida el Metro”. Cuando nos referimos a Cuida el Metro, nos referimos a: Cuida el metro cuadrado, a la persona que tienes al lado, a las personas que bajan, que suben, etc.

    P.D.: Si el Metro volviera a ser lo de antes, sería ideal.

    Muy buen articulo.

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