¿Aún así, necesitas una explicación en más palabras? Revisa el artículo de presentación
Si uso Twitter es porque me encanta la inmediatez de las informaciones, casi siempre adelantándose a lo que aparece en la prensa escrita. Pero cuando ciertas personas maliciosas ocupan este medio para esparcir informaciones falsas en forma deliberada, engañando a usuarios, o por último acaparando su atención (ya que muchos esperamos siempre que un medio “confirme” las noticias), es totalmente inaceptable.
Y la cosa se agrava cuando hay periodistas entrometidos en la cuestión. ¿Acaso olvidaron la ética que aprendieron en la universidad? ¿No es su deber informar en vez de desinformar?. Yo creía que las cortinas de humo que levantaban los periodistas habían quedado en las portadas de los diarios de la dictadura, cuando tapaban los asesinatos y detenciones que efectuaba el ejército. Pero ahora, cuando los medios se supone (ojo, se supone) son neutrales, o por lo menos serios, ¿qué objeto tiene que hagan este tipo de jugarretas dignas de escuela básica?
Seamos más responsables señores. Los medios de comunicación son poderosos, la gente toma sus decisiones frente a lo que lee en internet, ve en la TV o escucha en la radio. Una mala información puede tener consecuencias nefastas. Tal vez ahora fue sólo el rumor de la muerte de un longevo ex Presidente, pero mañana puede ser otra cosa más grave.
La credibilidad es difícil ganarla, pero muy fácil perderla. Y eso lo sabe hasta un niño chico, gracias a la clásica fábula de “Pedrito y el lobo”. Hoy actualizada a “Twitter y el lobo”.
Me di el tiempo de leer ambas posturas sobre este asunto que ha dejado a los clientes VTR sin el canal CDF Básico/Premium.
Resumiendo, la postura de CDF aclara estos puntos:
Mientras, el de VTR es más sanguinario:
A VTR no le creo ni la nómina de empleados, así que le doy credibilidad a CDF. Pero vamos a justificar mi postura:
Esta semana se ha hablado mucho de lo que es ser oposición. Oposiciones constructivas, progresistas y coherentes. Lula ya lo decía “Debemos aunar la izquierda para que no suceda lo que ocurrió en Chile con la Concertación”.
¿Y la gente que hace? Se une a grupos en Facebook como “A partir de Marzo yo soy oposición” o “Piñera, sabes que no tienes el apoyo de todos los chilenos” En los diarios las portadas pasaron a la crisis de Canal 13 (que convenientemente se produjo esta semana) y a la censura de TVN en Venezuela. Los medios han recubierto con su habitual actualidad mirada hacia el ombligo la verdadera situación país. Nos volvemos a atontar con las últimas novedades de Peloton o el éxito de mujeres de lujo.
En la calle la discusión de política se comienza a amainar, a contaminarse de tantos otros temas cotidianos que el 17 de Enero no existían, se entierran hasta la proxima elección como los murales olvidados de muchos candidatos y las miles de estrellas de Piñera que aún decoran los postes de gran parte de la Capital. El atontamiento colectivo de los medios es altamente efectivo, tanto que nos parece natural que la Tercera no tenga ningún titular de política en su portada digital del Domingo y que La Nación lentamente comienza un proceso de farandulización de sus contenidos. Farandula, no cultura, es la sociedad que nos espera estos próximos cuatro años. Y eso que hace solo una semana Piñera fue electo…
Los medios de comunicación a menudo exageran las noticias con el único fin de aumentar sus ganancias y solo algunos se salvan.
El ejemplo más claro que tengo: el pasado lunes a las 23:30hrs, un colectivo choco una casa de material ligero y falleció una mujer, mientras que un menor quedo con heridas leves. La causa fue una falla mecánica en el volante sumada con una falla en los frenos que impidió el reaccionar de la conductora. La mujer que conducía no tenia licencia ya que en esos momentos le estaban enseñando a conducir. Tampoco se encontraba bajo efectos del alcohol. La señora que falleció murió de forma instantánea, al ser aplastada por los materiales de su casa.
Esa era la noticia original. La publicada por los diarios era más o menos así: una mujer choco una casa de material ligero, falleciendo una mujer al ser aplastada por el vehiculo, mientras que un menor se encuentra de gravedad. La mujer no poseía licencia de conducir y se presume que estaría bajo los efectos del alcohol.
¿Será mucha exageración? A los diarios y noticiarios les importa vender, no informar. Un artículo publicado como “Falla mecánica provoca siniestro” es menos rentable que “Mujer en estado de ebriedad choca una casa” y de paso les ahorra más tinta al publicar menos detalles.
Y no se preocupe, ningún bebé murió aplastado. Es un ejemplo para que entienda que un titulo impactante vende más cuando una noticia no es muy entretenida y es lo que la mayoría de los medios hacen todos los días.
Vergonzoso. Es lo primero que se me viene a la mente al escuchar los dichos de Diego Armando Maradona, DT argentino, luego de que la selección a su cargo clasificara para el mundial de fútbol Sudáfrica 2010. Y es que, aunque sea una frase “popular” (y que, siendo sinceros, todos hemos dicho en algún instante), no era ni el momento ni el lugar para decir algo así. Mucho menos si tienes un cargo tan importante.
Aunque, a modo personal, no debiera sorprenderme. Maradona es un hombre que en los últimos años ha “destacado” más por cosas malas, que por su carrera deportiva. Sí, tuvo mucho éxito como futbolista… pero esos tiempos quedaron muy en el pasado.
Los argentinos le han perdonado varias al pibe. Aunque hiciera un gol con la mano, o tocara fondo con su adicción a las drogas (estando a punto de fallecer), lo seguían tratando como su gran ídolo, como su dios. Si hasta iglesia tiene.
Sin embargo, con los desafortunados dichos del ex-jugador, las cosas han cambiado. Nuestros vecinos han criticado fuertemente el reaccionar de Maradona en la conferencia. Que le ha hecho un daño enorme a la imagen de su país. Que los ha decepcionado. Que es un roto. Incluso, un bloguero le escribió una carta abierta con sus descargos, la que ha sido muy aplaudida por compatriotas nuestros.
En fin, si Maradona continúa como DT, sólo traerá más decepciones para la selección argentina y todos sus hinchas. Ojalá abandone su orgullo y su ego, y de un paso sensato en lo que le queda de carrera: un paso al lado.
¿Pueden los medios de comunicación definir una elección? Esta claro que sí, y los ejemplos son abundantes. Sin embargo, es natural que lo sean, ya que cumplen un objetivo editorial dado por sus propietarios. El problema nace cuando existen “monopolios ideológicos” en los medios, tal como lo que pasa en Chile, donde gran parte de ellos son publicados por grupos cercanos a la derecha.
El Mercurio S.A. y Copesa controlan el mercado, imponiendo una visión que beneficia a algunos partidos y candidatos, y perjudica a otros. Piñera es dueño de Chilevisión, canal que se caracteriza por llenar su parrilla programática de delincuencia, incrementando los niveles de victimización, y dándole a su dueño la facultad de prometer que en su posible gobierno, pondrá un “candado a la puerta giratoria”. Debería decir que no se mostrarán tantos delitos en Chilevisión, y punto.
El único periódico de centro-izquierda que va quedando es La Nación, tras la muerte de Siete+7, tiempo después que éste fuera comprado por Copesa (¿sospechoso, no?). Todos critican la parcialidad de este diario, porque apoya a Frei y al Gobierno. ¿Y qué me dicen de los demás medios? ¿Son objetivos? Pareciera que ya nos acostumbramos a leer la parcialidad de los medios de derecha; la asumimos como “normal”, cuando claramente no lo es.
Podría seguir hablando de cuánto los medios han influido en las campañas presidenciales, pero es un tema que da para largo. Sólo puedo decir: no se compre todo lo que lee en la prensa.