¿Aún asÃ, necesitas una explicación en más palabras? Revisa el artÃculo de presentación
El panorama de las teleseries de las ocho ha cambiado bastante en los últimos años. Ya no vemos esas grandes producciones de fines de los noventas. Y peor aún, el público ya no las acompaña. La famosa Guerra de las Teleseries se redujo a una pequeña discusión.
No sólo los malos guiones tienen la culpa, también el Transantiago, que ha hecho que la gente llegue más tarde a la casa, y sumándosele a ambas el cansancio de la pega, hace que muy pocos quieren llegar a ver tele. Y los que llegan a prenderla, quieren ver algo liviano, algo que nos los estrese, que los relaje y saque un rato de la rutina.
PodrÃamos decir que Darwin se ha hecho presente en las teleseries vespertinas. Porque sólo han sobrevivido al horario las que han sabido adaptarse a estas nuevas condiciones. De partida las historias muy complicadas ya no pegan. Si no, pregúntele a Descarado, a Los Capo o, actualmente, a Manuel RodrÃguez.
Es por eso que ahora se han dedicado más a la comedia, a historias livianas y rápidas, donde no es necesario pensar mucho para engancharse con ella. Y sobre todo con personajes caricaturescos, como Samuel Samuel, aplaudido personaje de Los Ãngeles de Estela. O también dirigidas a un público especial, sobre todo los jóvenes, tal como Corazón Rebelde.
En fin, el tiempo dirá si el nicho de las 8pm seguirá siendo de las teleseries, pero claramente ya no atraen al público como antes. Ahora, todo lo que antes veÃamos en este horario, se ha trasladado al prime. Las teleseries nocturnas son la gran apuesta (y recaudadora de plata) de los canales en estos últimos años. Ahà está la verdadera guerra.
Hace casi ya mes y medio que muchos Chilenos despertaron (otros estábamos despiertos, jaja) con una sacudida de piso monumental. Muchos vieron caer sus cosas, resquebrajarse muros, derrumbarse edificaciones. Más aún: muchos debieron huir ante la amenaza de un poderoso tsunami. Poco a poco el paÃs ha luchado para salir adelante, reconstruyéndose, fortaleciéndose, avanzando para retomar su vida cotidiana.
Aún asÃ, hay un aspecto que sigue atormentando a muchos y que impide un descanso completo o real: las “réplicasâ€. Esas sacudidas post-terremoto que llegan de la nada, en un momento casi cada 20 minutos, sacudieron hasta el cambio de mando y que anoche mismo nos recordó su existencia, aunque no sea tan consecutiva como antes. Y para seguir sumando, hace minutos el norte se enfrentó a un sismo considerable (5,6 Richter), en un desafortunado dÃa para una portada de LUN, hablando sobre sismo potente en el norte.
¿Qué hacer? Mantener la calma. En Chile tiembla todos los dÃas y a cada rato. La diferencia está en que ahora estamos más pendientes, los temblores son algo más fuertes y estamos más ansiosos. Tranquilos: de la misma forma que es un paÃs sÃsmico, somos gente sÃsmica. Es algo con lo que nacimos y que, a diferencia de cualquier otro paÃs, nos hace más resilientes a estas sacudidas.
En lo personal, juego a tratar de adivinar dónde y de cuanto fue, jeje. ¿Cómo te irÃa a ti?