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“El Chile que teníamos no podía tener un gobierno de derecha”. Luego del 11 mi postura se ve cada momento más validada. El Chile que se nos viene es claramente más empresarial, más ingenieril y más ejecutivo. Gran parte del patrimonio histórico del Centenario en Chile se ha vuelto polvo luego del terremoto y del que esta de pie violentas modernizaciones se le vienen encima.
La Concertación, quienes lograron adueñarse del 20% de nuestra historia nacional, en su segundo decenio (Lagos-Bachelet) implementaron una serie de reformas que abogaban a entregar a los privados las concesiones de muchos servicios públicos, principalmente uno: La construcción.
Ningún puente construido por el MOP se cayó con este terremoto y ninguna casa construida por el MINVU cedieron ante la fuerza exponencial del cataclismo. Entonces, cuando leo que la nueva gobernabilidad acelerará las concesiones y facilitará los permisos ambientales ¿No estamos dandole a los mismos privados la posibilidad de rehacer las cagadas de edificios caídos?
Creo que antes de plantearse la reconstrucción del país en manos de privados hay que hacer una profunda y gran fizcalización sobre a quienes se les cayeron edificios, puentes, escuelas u hospitales. Es insensata la escena donde la parte moderna del Hospital de Talca, entregada hace años, esta en incluso peor estado que la antigua ala que ya había soportado dos terremotos de nuestra historia y que este tercero termino de destruir.
¿Quien debe reconstruir Chile?
Tras la catástrofe que vivió nuestro país, todos los ojos han estado puestos en la descoordinación de dos servicios dependientes del gobierno, el SHOA y la ONEMI. Sin embargo, pocos se han asomado a ver las consecuencias que ésta tendrá en el gobierno de Piñera.
Los días anteriores al terremoto, parecía que el Presidente electo estaba buscando una excusa para graduar el cumplimiento de sus promesas de campaña. Dijo que “por legítimas y justas que sean, no todas (las demandas ciudadanas) podrán ser satisfechas” (El Mostrador), debido al déficit fiscal que le había dejado Bachelet (La Nación). Sin embargo, tras la terrible catástrofe ocurrida en el país, ya no tendrá que inventar excusas; obviamente deberá cambiar su agenda económica.
El último presidente de derecha, Jorge Alessandri, también tuvo que reformar su plan de gobierno por el terremoto de 1960 (Miami Herald). Sin embargo, la derecha chilena de los sesentas aún no caía en las redes del neoliberalismo friedmanita. Distinto fue para el terremoto de 1985; tras la catástrofe, el Chicago Boy Hernán Büchi tomó todo el poder económico, e implementó medidas que terminaron de raíz con el proteccionismo estatal (Simenon).
Hoy, Piñera tiene las condiciones necesarias para dar un nuevo golpe neoliberal, o como diría Naomi Klein, para inducir a Chile a La doctrina del shock; de hecho, algunos ya le están dando pautas para implementarla (Blog de la República). Podríamos decir entonces que se viene “el saqueo” empresarial a Chile.
Todos contaminamos y lo sabemos ¿O no? Todas las cosas que utilizamos generan algún grado de colapso al ambiente: La basura que tiramos, el agua que utilizamos al cocinar y bañarnos e incluso la compra de alimentos o el prender la TV. A muchas de estas cosas las que no asociamos comúnmente a su efecto contaminante.
Desde la conferencia del Cambio Climatico en Copenhagen el 2009, donde los países del mundo se dieron cuenta que las tareas puestas de disminuir y mantener las emisiones de CO2 para el 2012 se hacian inviables y que los efectos tangibles del cambio climatico se hacen cada vez más cotidianos en todo el mundo se empezo a utilizar con más fuerza y frecuencia el concepto de Huella Ecologica.
La Huella Ecologica consiste en la cantidad de terreno que utilizamos para tener las cosas con que vivimos y todos tenemos una huella ecologica propia por nuestras conductas .El promedio en la tierra actualmente es de 23,47 há por persona en la tierra, eso nos hace requerir ¡De 1,5 tierras para vivir! Por lo que debemos disminuir nuestro consumo habitual de recursos o incluir nuevos hábitos como el reciclaje y el ahorro de energías en nuestro diario vivir. Otro concepto habitual es la Huella de Carbono.
El nuevo gobierno propone una dura y moderna política ambiental y pretende fomentar nuestro compromiso con el medio ambiente. Hoy te invito a Calcular tu Huella Ecologica y ver que acciones inciden en tú consumo del planeta. Luego, piensa ¿Qué hacemos en casa para mejorar?
67%. Con esta cifra la BSA condena a Chile a la calificación de “el país más pirata del OCDE”. La conclusión es de perogrullo: el 67% del software utilizado en Chile no es original o no tiene sus licencias.
Y las conclusiones se dejan caer ipso facto: “es culpa de los fabricantes de software y sus altos precios”, “es culpa de los impuestos para todo que hay en Chile”, “es culpa de la cultura chilena”… y es aquí donde me quiero detener.
El chileno tiene fama de ingenioso, siempre encontrándole la quinta pata al gato. Pero de ingenioso la tiene de mañoso, siempre buscando salirse con la suya. “Acá en Chile se premia al pillo y se castiga al pollo” dice mi padre, y mucha razón tiene. Eso es porque en Chile prima la ley del mínimo esfuerzo. Una cultura de la flojera, donde se busca el dinero rápido y la ganancia neta. Me basta recordar las triquiñuelas de los colectivos para burlar el pago del TAG.
¿Y uno qué dice ante ello? “¡Mira que ingeniosos!”, “Está buena la idea”. Los avalamos, permitiendo que pequeños delitos permanezcan en el tiempo, impunes. “Ladrón que roba a ladrón, tiene 100 años de perdón”, reza el adagio popular. Y eso es un mal concepto, el ánimo de “cagar” al otro, salirse con la suya y hacerla cuantas veces pueda, y aunque lo condenen por ello, seguir haciéndola.
El lema del chileno es triste, y demuestra que somos los mismos que alguna vez colonizaron estas tierras en busca de oro con tal de enriquecerse. 200 años sin aprender, “salvándonos mientras podemos”.
No se si ustedes lo han hecho, pero más de una vez he escuchado “Se debería invertir en educación el excedente del cobre” o “La plata del cobre se debe usar para mitigar la pobreza”, incluso “Con la plata del cobre debemos hacer un carrete nacional el bicentenario” Muy bien, me gusta pensar en que nos beneficiemos todos. Pero cuando los mineros de Chile (los mismos de tan emotivos comerciales) paran sus maquinas y exigen más plata, adivinen hacia donde se dirigen los números verdes de la empresa.
El último paro de Chuquicamata se estima costará 85 mil millones de pesos a la empresa. Eso sumado a las perdidas por dos días de trabajo pusieron a todas las grandes mentes de hacienda a calcular para ver como disminuir la perdida del chanchito de cobre que tiene la nación. Todo por mejorar el sueldo de 5644 trabajadores de la estatal. Estos ganaron un 0,2% de reajuste salarial, 12 millones en diversos bonos y un contrato colectivo de 36 a 38 meses. Cosa que es fabulosa para los trabajadores de CODELCO, que les toque su turno, aunque el sueldo de Chile se vea un poquito mermado (a pesar del +1,4% del precio del Cu esta semana)
La duda me queda con todo el otro porcentaje de Chilenos que gana el mínimo (165.000 pesos) y que todavía no le toca un reajuste digno y que colapsan estos días por no tener plata suficiente para terminar el mes (ni pensar en vacaciones) ¿Cuando será el turno en que los demás trabajadores de Chile reciban un algo del sueldo del país? Bienvenidos al Bicentenario