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La reciente incorporación de Ravinet al gabinete del Presidente electo, Sebastián Piñera, provocó una fuerte crítica al interior de la Concertación, y más aún desde su propio (ahora ex) partido. Cuando comenzaron a surgir rumores sobre su designación como ministro, muchos esperábamos que fuese llevado al tribunal interno de la DC, en donde podría recibir una poco amistosa carta de expulsión. Sin embargo, él se adelantó a los hechos, renunciando tras 49 años de militancia.
Que todos hayamos vislumbrado la salida de Ravinet no es raro; estamos acostumbrados a la particular manera de hacer política en Chile. Porque en nuestro país llamar a gente de partidos de oposición no es una práctica esperable de un gobierno, como por ejemplo sucede en las naciones de “primer orden”. Sin ir más lejos, Obama dejó en el cargo de secretario de defensa al republicano Robert Gates, nombrado por Bush en 2006.
Otra costumbre política, que siempre vemos en las noticias internacionales, es la renuncia de los presidentes tras una derrota electoral de su partido o coalición. Yo no tengo memoria reciente de que eso haya sucedido en Chile (y si me equivoco, deben ser casos excepcionales), siendo un ejemplo de ello lo sucedido este año dentro de la Concertación, en donde Escalona fue el más reacio a asumir responsabilidades por el triunfo de Piñera.
Diagnóstico: aún no adquirimos esa madurez cívica que tanto pregonan los políticos profesionales. Otro indicio más de que continuamos en una eterna transición.
Nos encanta que uds. debatan, discutan o que disientan de nuestras opiniones, pero siempre con respeto, Así que ataques personales sin fundamento, no gracias
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Bastián A. González Bustamante
11 Febrero 2010 » 9:14 pm
Te equivocas profundamente al fundamentar en tu columna que la incorporación de personeros de un sector político al gobierno del sector opuesto es una costumbre de primer orden, eso vinculado a un concepto de “madurez política” que lo planteas erróneamente, pues la re-articulación de alianzas políticas depende de la flexibilidad de lo sistemas políticas, tanto a nivel gubernamental como el tipo de sistema electoral en curso.
En el caso chileno tenemos un presidencialismo fuerte con un sistema electoral binominal en la elección del Parlamento, esos dos factores produce un bipartidismo virtual plasmado en dos grandes coaliciones, cualquier intento fuera de aquello tiene bajas posibilidades de éxito a mediano-largo plazo, por diversas razones.
Por otra parte, incluso en países de “primer orden” – como señalas – casos como este han sido repudiados, por ejemplo Bernard Kouchner cuando es nombrado en RREE en Francia provoca un profundo repudio en muchos sectores y su expulsión de su partido.
El mismo Kouchner utilizo la misma estrategia consagrada en la frase, “Francia me ha llamado y no podía negarme”. Por eso te invito a no equivocarnos y ha distinguir esto como lo que es: una estrategia del Presidente electo para acercarse al codiciado centro-política y a la vez sembrar desconcierto y retrasar la configuración de la oposición.
Piñera tan sólo nombro al concertacionista que fue capaz de convencer, pues si de verdad se tratara de reclutar buenos elementos de su futura oposición habría comenzando por rescatar personas para carteras como RREE y Trabajo, donde precisamente la derecha no tiene gente y ha nombrado a personas que dejan bastante que desear para desempeñarse como ministros de dichas áreas.
Marco Correa Pérez
11 Febrero 2010 » 9:44 pm
En primer lugar, este artículo lo escribí habiendo leído el que aborda este mismo tema, desde donde emanan tus opiniones, en el blog Ballotage.
Creo que, independiente de la intencionalidad que haya tenido el Presidente (eso no te lo discuto, y tampoco pretendí desmentirlo en mi opinión, Piñera quiere acercarse al centro), hay que hacer también un mea culpa respecto a la forma de hacer política en estos últimos 20 (y quizás 30) años. La Concertación no tiene mucho que discutir con este movimiento político, si que ella misma hizo algo similar cuando creó un pacto instrumental con un partido de oposición, el PC, del que también puede criticársele una intencionalidad de apoyo a Frei en segunda vuelta. ¿Porqué sólo condenar el primer caso? ¿sólo porque es la derecha? Eso sería caer en la subjetividad.
Tampoco podemos decir a la ligera que Ravinet tiró por la borda sus años de militancia; convengamos en que la DC no es la misma que hace medio siglo (aunque nos duela reconocerlo), y más ahora que abiertamente se denomina como de centro izquierda, según su último congreso ideológico. Hay sectores de ese partido que probablemente se encuentren más cómodos en la centroderecha –sobretodo en temas valóricos, y veo en forma natural que haya alguno(s) que decida(n) apoyar a Piñera. Quizás (y, probablemente) sea sólo Ravinet, pero no por ello es menos válido.
En cuanto al sistema electoral chileno, me parece que es más parecido al estadounidense que al francés, ya que el primero es un bipartidismo entre el partido Republicano y el Demócrata, y el segundo es multipartidista. En todo caso, el contraste que haces con el caso de Kouchner sólo confirma que el sistema chileno se escapa a los paradigmas políticos mundiales, lo que es la principal tesis de mi columna.
Bastián A. González Bustamante
11 Febrero 2010 » 9:51 pm
Por eso mismo comparo con el sistema francés, que incluso en sistemas dinámicos este tipo de situaciones no son miradas como gestos de unidad y grandeza, pues esos gestas quedan sólo para tiempos de crisis, ahora es sólo una estrategia.
El tema del pacto de la exclusión, también cae en la misma categoría que este nombramiento, por eso mismo insisto en la idea en que no es un signo de madurez, sino que sólo una “jugada política”.
Con respecto al tema de la DC, creo que a corto plazo las cosas no deberían variar, pero no descarto un giro a la derecha más a largo plazo.
Agradezco tu respuesta, me ha quedado más clara tu posición y también comparto muchos puntos.
Saludos.
Marco Correa Pérez
11 Febrero 2010 » 9:55 pm
Agradezco tus comentarios, y bueno, a veces las ideas no alcanzan a desarrollarse enteramente, ya que nuestras columnas no pueden sobrepasar los 1.500 caracteres.
Saludos!
claudio2m
15 Febrero 2010 » 10:07 pm
hasta en eso le coia a Obama…la misma cartera,yo creo que rabinet firmo su sentencia de muerte politica, por un lado solo es utilizado por la derecha como fachada, y por otro lado se quedo sin partido, lo extraño es que el presidente electo dijo que en las filas de la derecha “hay gente de sobra” para los ministerios… entonces por que buscar al frente?
saludos